Cambio de título: CLICK
ireneiborra | 3 Febrero 2012 | 2 Comments
Cada vez que afronto la reescritura de un guión, en mi reproductor musical cerebral se dispara la misma canción: Todo cambia, poesía de Julio Numhauser cantada por la batalladora Mercedes Sosa. Ambos burlándose del trabajo que me espera frente a las hojas repletas de Courier 12. Porque reescribir un guión es cortar, reordenar, añadir y volver a cortar. Dejar descansar. Releer, hacerlo leer a terceros. Seleccionar y encajar las opiniones de esos terceros. Y vuelta a tachar, subrayar, cortar, reordenar y volver a cortar. Todo con el objetivo de que la historia funcione.
The Typewriter, de Richard Haynes y Mikolaj Watt (2003) from Dr AUCB on Vimeo.
¿Funcionar? ¿Como si fuera una máquina? Igualito. El simil os puede parecer poco romántico, pero escribir guiones no siempre es romántico. Funcionar significa que todo cuadra dentro de la historia, no sobra ni falta nada, el ritmo de narración es adecuado, y así conseguimos llegar al lector (futuro espectador). Mientras escribimos y reescribimos van surgiendo interrrogantes: ¿Estoy contando lo que quería contar? O, si al principio no tenía claro lo que quería transmitir ¿ me gusta lo que cuenta esta enésima versión del guión? ¿La forma de contarlo es atractiva? Hay que tener en cuenta que el guión es la base de procesos de trabajo posteriores donde se invierte mucho dinero y mucho tiempo. Con lo cual, antes de darlo por acabado los interrogantes son casi infinitos.
Todo el trabajo anterior es más o menos largo en función de la duración del guión, cortometraje o largometraje, y en ocasiones también depende de si es ficción o animación, o si es más o menos figurativo o abstracto.
Según reescribimos, vamos viendo que el contador de versiones aumenta. Llegamos a la definitiva, aquella que ha sufrido las embestidas de varios lectores avezados, y de la cual no han conseguido sacar más de un “pero…”. Entonces nos damos cuenta de algo que nos paraliza por completo: el título ya no funciona… Existen dos opciones, tirarse de los pelos o respirar profundamente contando hasta donde nos llegue la paciencia.
Porque puede parecer una chorrada pero el título es muy importante. Guarda la esencia de la obra, tiene que ser atractivo pero no revelador y debe sonar bien en los idiomas más hablados. Mejor si es de pronunciación y comprensión accesible, fácil de retener. En caso contrario tiene que ser muy original.
Después de tanta versión de guión y tanta reflexión, Taxonomía Imposible, el corto stop motion que llevamos entre manos, ha cambiado de título. Entre las novedades del corto que explicamos el lunes pasado en Cine Corto dimos la primicia: El nuevo título es CLICK.
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Comments
2 respuestas to “Cambio de título: CLICK”
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Febrero 3rd, 2012 @ 13:59
Aprender a aceptar los cambios que nos pide el guión es verdaderamente difícil. De eso se trata, creo, de ir negociando, pero no con los demás sino con el relato, con la propia historia que estamos queriendo contar.
Felicitaciones por su trabajo y por el blog.
Saludos.
PD: debo confesar que la referencia a Mercedes me puso tremendamente nostálgico.
Febrero 3rd, 2012 @ 17:34
Negociar con el relato me parece una buena frase para describir el proceso de escritura.
Gracias por el feedback Cristian!
Y un brindis por La Negra